Curiosidades Taurinas

Vocabulario Taurino y Lenguaje cotidiano

Vocabulario Taurino.

Una de las múltiples manifestaciones de la influencia de la tauromaquia, es en el lenguaje cotidiano de expresiones propias del Vocabulario taurino y que ya forman parte del lenguaje común para incluso personas que no saben su significado original o su procedencia, y por personas incluso abiertamente no aficionadas a los Toros. Se hará un resumen de las más significativas y su aplicación en el léxico común, del  trabajo de recopilación realizado por el profesor Francisco Reus Boyd-Swan de la Universidad de  Alicante con la ayuda de Manuel Guil bozal, (El trabajo completo está en este enlace):

A las primeras de cambio.

Esta expresión hace referencia a los movimientos inmediatamente posteriores al cambio del de paseo por el de brega. En la vida cotidiana sirve para  indicar que algo sucede al principio de un espacio de tiempo.

Ejemplo: “Entró en la casa y a las primeras de cambio recibió la noticia.”

A mí no me torea nadie.

El torero siempre debe de estar en disposición de dominar al Toro, mediante su valor, su oficio o sus capacidades. En el sentido del lenguaje cotidiano decimos que una persona torea a otra cuando se burla o le falta al respeto. Decir esta frase a otra persona suele ser señal de cierta firmeza o cierta bravuconería.

A Toro pasado.

Con esta frase se critica, el lance en que el torero yergue su figura y se adorna cuando ya ha pasado ante él la cabeza del toro, con lo cual el peligro de una cornada ha disminuido o ha desaparecido. En el lenguaje cotidiano se utiliza esta expresión cuando alguien opina sobre algo cuando ya ha sucedido,  y sin riesgo de equivocarse.

Ejemplo: “¡Claro! A Toro pasado ¡Qué fácil es Hablar!”

Acoso y derribo.

Es una faena de la actividad taurina que se realiza en el campo y donde se hace caer  a la res para reconocer su bravura, tras ver su comportamiento cuando es acosada. En el lenguaje cotidiano se utiliza para indicar que alguien está atacando con sus críticas a otras personas hasta que consigue quitarlos de su posición o de  su situación. En la actividad política  es un procedimiento realizado por los partidos políticos en la oposición hacia los del gobierno.

Ejemplo: “El Ministro está siendo objeto de una operación de acoso y derribo.”

Atarse (o apretarse) bien los machos.

Los machos son las cintas que sirven para ajustarse la parte inferior de la taleguilla (pantalón de los toreros) a las piernas. Se utiliza en el lenguaje coloquial cuando una persona tiene ante sí una tarea que se supone difícil, se usa esta expresión para prepararse bien para realizarla.

Ejemplo: “Ante este examen, no tengo más remedio que atarme bien los machos.”

 

Aúpa (es de).

Con la expresión “los de aúpa” se hacía referencia a los picadores, que iban “encima” del caballo para realizar la suerte de varas. Cuando eran criticados, por evitar su repetición, se nombraban de esta forma y de ahí ha permanecido la fórmula para indicar que algo o alguien es malo en general, o en otra acepción “de mala condición, violento o desagradable.”

Ejemplo: “Estos niños. ¡Son de aúpa!”

Bandera (de).

Aparte del nombre realizado con la muleta, llamamos “de bandera” al toro de calidad excepcional por su bravura y nobleza. Por extensión, se aplica esta expresión para calificar algo o a alguien con estas cualidades.

Ejemplo: “Es una película de bandera.”

Bandera (hasta la).

Se utilizaba en un principio esta expresión para mostrar que  la plaza estaba repleta, por lo tanto había espectadores situados en la bandera o sus aledaños, en los tejados de la plaza. En la actualidad la continuamos utilizando para indicar que cualquier local o recinto tiene un lleno absoluto.

Ejemplo: “La sala de conferencias estaba llena hasta la bandera.”

Barrera (ver los toros desde la).

Los toreros son los que obviamente están delante del toro, y tiene que actuar en función de las circunstancias del momento. Los espectadores, en la barrera, no observan las mismas dificultades y tienen otra perspectiva totalmente distinta.

Por lo tanto cuando alguien opina o aconseja sin estar en el problema, puede tener la misma expresión:

“¡Qué bien se ven los toros desde la barrera!”

Brindis.

Cuando comienza el último tercio de la lidia, el torero puede brindar el toro a una persona, que se supone le dedica  u ofrece la faena que va tener lugar, como prueba de amistad, afecto o agradecimiento. En otros ámbitos  decimos que brindamos a alguien nuestra actuación  o cuando en una fiesta se toma una bebida, se realiza un brindis.

Ejemplo: “Y ahora, brindemos por una larga amistad.”

Cambiar de Tercio.

El cambio de tercio supone pasar a una nueva parte de la lidia. Los tres tercios de la lidia llevan su orden y su continuidad. Cuando la presidencia del festejo estima oportuno, se realiza el cambio de tercio. En la conversación común, se emplea esta expresión  para indicar que cambiamos de un tema a otro.

Ejemplo: “Y ahora, cambiando de tercio, debo decirte que…”

Casta.

Se la identifica como fiereza, acometividad, buen comportamiento ante el caballo. En el lenguaje cotidiano, se aplica la palabra en este sentido, pero aplicándola a cualquier situación difícil, en la que hay que reaccionar.

Ejemplo: “Entonces el equipo mostró su casta y dio la vuelta al partido.”

Coger al toro por los cuernos.

En ciertas ocasiones, el torero haciendo alarde valor, agarra las astas del toro y con ello suple las carencias propias o las nulas posibilidades de sacar partido a un toro difícil por su escasez de fuerza y bravura. En la vida cotidiana, utilizamos esta expresión para decir que nos enfrentamos a un problema o dificultad con valor y decisión.

Ejemplo: “Ya no puedo esperar más. He de solucionar el asunto. Voy a coger el Toro por los cuernos.”

Crecerse al castigo.

Cuando el toro acude a la llamada del picador y siente  la puya, acomete y renueva su embestida. Se dice entonces que el toro se crece al castigo, esta expresión aplicada  a la vida cotidiana es para decir que alguien, ante las dificultades se crece y dedica todas sus fuerzas en salir con bien.

Ejemplo: “No sé cómo soporta todo, parece que se crece ante el castigo.”

Dar la puntilla.

La puntilla es el pequeño machete con el que se pone final a la vida del toro cuando ha doblado por efecto de la estocada. En el lenguaje común se aplica cuando la acción de alguien da un resultado nefasto tras un proceso más o menos largo, se dice que le han dado la puntilla.

Ejemplo: “Después de todo lo ocurrido en el trabajo, hoy me han dado la puntilla, me han despedido.”

Dar largas.

Una larga cambiada es el lance que el torero mueve el capote  por encima de su cabeza y esquiva la embestida del toro. Se utiliza esta expresión para  indicar que alguien no hace caso de otra persona o pone excusas para no aceptar las propuestas.

Ejemplo: “No mes des largas y contéstame de una vez.”

Desplante.

Se refiere al hecho de que el torero en una muestra de valor, arroja la muleta  y el estoque quedando desarmado en frente del toro, y como muestra de dominio. En el lenguaje cotidiano nos referimos a desplante cuando alguien menosprecia a otro, con un intento de quedar por encima, mostrar dominio o para humillarlo.

Ejemplo: “No sé cómo aguantas tanto desplante.”

Echar un capote.

En el léxico taurino se echa  un capote cuando un torero se ve apurado y está a merced del animal. Trasladado al lenguaje normal se echa un capote cuando intentamos ayudar a alguien que se encuentra en algún problema.

Ejemplo: “Al verlo en apuros, no dudé en echarle un capote y ayudarlo.”

Entrar al Trapo.

Es la acción del toro cuando acude al cite del torero con el capote y la muleta. En el ámbito común la expresión se utiliza para señalar que alguien cae en la trampa, ante cualquier provocación que le hace alguien.

Ejemplo: “Ante aquella insinuación, mi amigo entró al trapo y se originó una violenta discusión.”

Escurrir el bulto.

Es el movimiento del torero con el que esquiva la embestida del toro. Fuera del ámbito taurino se dice que alguien escurre el bulto cuando se desentiende  de una situación que piensa que pueda tener problemas.

Estar al quite.

Situación en la que los actuantes en la corrida de toros están preparados para evitar que un toro cornee a un torero que se encuentre en el suelo o corra peligro. En la vida cotidiana es cuando una persona está dispuesta a ayudar a otra en situaciones de dificultad.

Ejemplo: “Su padre estuvo al quite y evitó la caída.”

Estar de capa caída.

Es cuando el torero mantiene la capa con los brazos caídos, y no está en situación de hacer frente al toro y se le ve apático y desganado ante las dificultades de la corrida. En el lenguaje común usamos esta expresión cuando estamos en momentos de desánimo o de desilusión.

Ejemplo: “Mi hermano está de capa caída desde que suspendió el examen.”

Farolear.

El Farol es el lance en el cual el torero levanta el capote con las dos manos y lo pasa por su cabeza. Es bastante espectacular y dicho por profesionales no ofrece demasiado riesgo. En la vida cotidiana cuando alguien alardea de algo utilizamos la expresión que “está haciendo un farol”.

Ejemplo: “Va por la vida de farol; ya veremos cómo termina.”

No hay quinto malo.

Antiguamente, está situación se daba cuando no se había determinado el sorteo, para saber que toro correspondía a cada matador, y el propio ganadero ordenaba la salida de los toros, y dejaba para el quinto lugar el toro en el que tenía mayores garantías de bravura, nobleza, etc. En el léxico actual utilizamos esta expresión para hacer frente a cualquier cosa que esté en el quinto lugar.

Ejemplo: “Este es el quinto examen que tengo, pero como no hay quinto malo… me saldrá bien.”

Parar los pies.

Es el momento de salida del toro, donde desarrolla toda su fuerza y empuje, el torero le da  los primeros capotazos para atemperar su embestida y  seguir el movimiento del capote. En el lenguaje ordinario expresa la necesidad de frenar a una persona que, con mucho ímpetu, intenta imponer su voluntad a los demás.

Ejemplo: “A este chico va a haber que pararle los pies.”

Pinchar en Hueso.

Cuando el torero entra a matar y el estoque no penetra en el cuerpo del toro, porque ha tropezado en alguna vértebra del animal. Fuera del ámbito de los toros, esta expresión se utiliza para decir que alguien ha fracaso en conseguir algo de otra persona.

Ejemplo: “He intentado convencer a mi padre pero he pinchado en hueso.”

Ponerse el mundo por montera.

La montera es el sombrero del torero que mantiene puesto durante partes determinadas de la lidia. La expresión se utiliza en el lenguaje coloquial para hacer referencia  a alguien que actúa de manera inconsciente o alocada, sin atenerse a razones, ni pensar.

Ejemplo: “Siempre hace lo que quiere. Se pone al mundo por montera.”

Primeros espadas.

Son los matadores  más importantes y son los más contratados. Fuera del ámbito taurino se habla de primeros espadas para referirse a personas que destacan en cualquier actividad.

Ejemplo: “La conferencia de hoy llenará el local. Es un primer espada del preiodismo.”

Que nos coge el toro.

Es la  peor consecuencia para cualquier participante en los festejos taurinos. En el lenguaje diario se utiliza esta expresión para indicar que si no estamos rápidos o listos, podemos tener problemas en nuestra actividad o en nuestro trabajo.

Ejemplo: “Si no nos damos prisa, nos cogerá el toro. No podremos terminar este informa a su hora.”

Rematar la faena.

Es el broche a una buena actuación en todas las fases de la lidia, y requiere una buena estocada  para obtener el triunfo. Fuera del ámbito taurino se utiliza para expresar que se pone un brillante final a algo.

Ejemplo: “Estuve muchas horas estudiando y para rematar la faena hice un extraordinario examen.”

Salir por la puerta grande.

Es el objetivo final de cualquier torero, el máximo reconocimiento a su actuación. La expresión se  utiliza cuando alguien ha triunfado en cualquier actividad.

Ejemplo: “Este concejal, después de lo que ha hecho, merece salir por la puerta grande.”

Vergüenza torera.

Es el hecho de que  un torero, pese a las dificultades en que se encuentre, pelea para que nadie le supere.  En la vida cotidiana se utiliza esta expresión para el hecho de sobreponerse al desánimo en cualquier actividad.

Ejemplo: “Sobreponte y lucha. ¡No tienes vergüenza torera!

 

En definitiva esta es una pequeña muestra de las expresiones del lenguaje taurino aplicadas a nuestra vida cotidiana, el trabajo completo del Profesor Francisco Reus Boyd-Swan de la Universidad de Alicante está disponible en este enlace de la web de Taurología.com.